domingo 18 de mayo de 2008

Credo


Creo en las ganas, todopoderosas,que me elevan al cielo aun estando en la tierra,que nacen en la piel y en las entrañas.

Creo en una sola norma, el deseo,hijo único de los que se poseen sin preguntas,nacido de la amoralidad y la lujuria.

Piel saboreando piel, vicio hijo del vicio,Dios verdadero de Dios verdadero,engendrado en la impureza del coito ansioso,
no creado en otro lugar que no sean las sabanas,
o la ducha, o la mesa o…

De la misma naturaleza del Padre,creo en ti y en mí, mojados, deseosos,
viciados, corruptos, ansiosos.
Compartiendo los cuerpos, la saliva y el sudor.

Señor y dador de vida, déjame seguir gozando mientras peco.

Creo en la magia del hombre, en su mentira
que me permite seguir mintiendo,
en la rabia a la hora del sexo, en la furia,
en el látigo todo poderoso que azota el cuerpo.

Confieso que hay una sola manera para
pedir perdón por mis pecados,
dejar de sentir… Solo, solo así pediré perdón.

Hoy es mañana y la piel sigue hirviendo

domingo 11 de mayo de 2008

Tormenta

Si hay algo fascinante es notarte tras de mi, mientras estoy tumbada, percibir tu respiración en mi nuca, que me digas soeces cerquita de la oreja, en un tono meloso y entre risas.

Si hay algo que me puede es el recuerdo de tu lengua deslizándose en mi espalda, con total parsimonia, seduciéndome mientras serpentea de costado a costado, envuelta en la ansiosa incoherencia de querer alcanzar la otra orilla con jadeos que se anticipan al inevitable irse.

Ese “potro que vuela barrancos”* mientras traduce verbo en carne, despidiéndonos con un dejo de nostalgia adelantada.

Hoy he vuelto a mojarme… Y no ha sido la lluvia la causante, ha sido tu recuerdo al encontrar entre los pliegues de las sabanas tu olor.

Si cierro los ojos aun puedo sentirte igual que puedo sentir el violín inundado completamente mis sentidos.

*(Silvio Rodríguez en Érase que se era")

Fotografía: Carlos Fajardo

domingo 4 de mayo de 2008

Fantasías (IV)


- ¿Qué llevas puesto?

- El deseo.

- ¿Y eso como es posible?

- Pues porque tengo ganas…

- ¿Ganas de que?

- De explicarte fantasías mientras me pongo tu corbata.

- Suena bien.

- No suena mal, pero si quieres sigo.

- Sigue…

- Imagina un suspiro escaparse, cuerpos que se acarician sin piedad, el vello de la nuca que se eriza, la locura que se apodera de mi ser, las sabanas se mojan, la tensión crece, los dedos que se pierden entre los muslos, la naturaleza abriéndose bajo unos labios suaves… Ojos lascivos que nos miran, cuerpos libidinosos que retozan y gemidos que ya nadie pretende ahogar porque todo lo embriaga el sexo.

- ¿Y que más?

- Ummm… Si te contase todo sabrías tanto como yo.

domingo 20 de abril de 2008

Escena de un verso pendulante y el silencio

Ella sintió la caída lenta de la saliva golpeando su pezón,
se empapo mientras él sentía llenarse su boca de la fruta prohibida.

Vampiros de éxtasis consumían sus cuerpos a cada intervalo.


Y su dura delicia que se abrió paso entre los mulos de ella,
derramando con gusto el preludio del todo.

Los susurros exigían fornicar hasta el fin de sus días.

Abrasaron sus sentidos y se fueron fundiendo,
olvidando al diluirse uno dentro del otro las espinas del tiempo.

Escribieron versos atropellados, en sus pieles,
vivieron a golpe de avidez el principio y el final de un instante.

Ahora duermen… Silencio.
El sol dibuja la belleza del día sobre su piel desnuda.

sábado 12 de abril de 2008

Desnudando fracasos

“Hoy vas a hacer reír porque tus ojos se han cansado
de ser llanto, de ser llanto.
Hoy vas a conseguir reírte hasta de ti y ver que lo has logrado”

BEBE


Hubo un tiempo en que no se atrevía a mirar a los ojos porque temía ver reflejado en la mirada de otros su propia tristeza.

Esa mañana sostuvo su cabeza entre las manos por última vez, por última vez corrieron sus lágrimas desnudas por sus mejillas, por última vez disfrazo de fiesta su agonía.

Hoy el pasado ya no cuenta en su memoria.

Desnudo sus fracasos.

Se ha redescubierto, reinventandose, al permitir a otros esculpir las dunas de sus hombros, sus pechos, su vientre, su espalda, sus muslos, sus nalgas, su pubis, su sexo... Anticipándose a la búsqueda, liberada, dejando deambule su lengua sobre ella, sintiendo la llama densa, imperiosa, inagotable y su divino ardor, entre las piernas.

Todo lo inundan los jadeos, todo lo moja su roció.

Hoy el placer no lacerara su YO, sino que la hará más ELLA.

¿Rendida? Si, mas solo ante la pequeña muerte.

La fotografía es cortesía de PlaTTy, sin duda merece la pena ver la pasión que derrocha en cada uno de los instantes captados a través de su cámara, no lo perdáis de vista.

domingo 6 de abril de 2008

Adicta

Ella procuro no convertir en libertinaje suicida ese deseo de montarlo. Las manos le temblaban y el sudor de la frente caía gota a gota sin cesar de tomarlo.

Hervían los besos mientras todo se impregnaba de ese olor a sexo. Piel rasgada, desnudos colectivos para beber todo el deseo en ese cuerpo ajeno.

Droga con efectos sexuales, en su lengua lo halló, en sus dedos podía olerlo. Necesitaba ese chute entrando en vena mientras cabalgaba el desenfreno.




Se afano a explorar rincones nuevos.

Noble veneno, palpitar convulso de ese miembro, salvajes envestidas o suaves movimientos lacerando el enigma entre los muslos prietos.

Emoción abrupta del placer.

Toxicómana de piel.

Nunca quiso rehabilitarse. La entiendo.

domingo 30 de marzo de 2008

Pensamientos


Un pausado abrazo de carnes huerfanas sacude la esencia del ser.

Eva y sus dudas.

El perfume maltrecho de la rosa que se abre bajo el influjo de unos labios para desposeerse en el cántaro de ese viril acento.

Una preñez de nucas y de prontos, de ciertos e inciertos, de lucha contra el tiempo.

Mientras son las caderas quienes se anclan, reclamando la vida, armonizando en esperas celosas de placeres.

Subterfugio de la sinrazón acallando a golpes de deseo.

Mientras son las sombras quienes danzan, como el tango, siendo pura vida y puro dolor.

Y a él, a él nunca le halle tan lejos y tan cerca y percibo su dulce vértigo.Me ahogo y desespero deseando que mis labios duelan de besarle la piel, los párpados, las manos. Contienda lenta y angustiosa contra el reloj que llevo dentro.